La empresa EyeLock, líder en soluciones de autentificación de identidades a través del iris, ha puesto en marcha una nueva tecnología que permitirá realizar este proceso a 60 cm de distancia, aun cuando la persona utilice gafas o lentes de contacto, y a plena luz del día, brindando así mayor fortaleza a este protocolo de seguridad, ante las vulnerabilidades que presenta el sistema de autentificación por contraseñas.
Según Jim Demitrieus, consejero delegado de la empresa norteamericana con sede en Nueva York, todo esto se puede hacer “sin comprometer la seguridad y la facilidad de uso”. En su opinión, se trata de un “avance significativo” en esta materia, que va a tener una gran “utilidad en los dispositivos de red”.
Esta nueva metodología biométrica, cuyo funcionamiento parte del fenómeno tecnológico llamado “internet de las cosas”, cubre la creciente demanda de protocolos de seguridad para diferentes artefactos, siendo aplicable en smartphones y otra gran cantidad de dispositivos móviles de uso frecuente, e incluso en automóviles.
Además, el sistema de EyeLock aporta grandes beneficios a los titulares de licencias OEM, y empresas públicas y privadas que se desarrollan en las áreas de salud y finanzas, así como en el sector industrial y automotriz, entre otros, al resolver los impedimentos de usabilidad y seguridad que, a juicio del empresario, “han sido un obstáculo para la adopción del mercado masivo”.
EyeLock trabaja con autenticación de doble ojo, método que representa un gran avance no solo en lo que a tecnología óptica respecta, sino también en materia de seguridad, ya que, después del ADN, el iris es el identificador humano más preciso, y esto reduce enormemente la posibilidad de engaños.
De igual forma, contribuye con el control de algoritmos y software propietario, lo cual, de acuerdo con Demitrieus, hace que esta tecnología sea “superior” a otras soluciones de reconocimiento de iris ofrecidas por empresas de amplia trayectoria, como Samsung, Microsoft Lumia y Fujitsu.
De los cuatro métodos de autenticación biométrica -identificación facial, huellas dactilares, geometría de la mano y escáner de iris, este último es el que tiende a prevalecer a futuro, según la opinión de cuatro representantes de empresas del sector. Los algoritmos desarrollados por el físico John Daugman son la base de la mayoría de los sistemas de reconocimiento del iris que existen hoy en día.
En 2015, investigadores del Cylab Biometrics Center, suscrito a la Carnegie Mellon University, anunciaron que estaban desarrollando un nuevo método de autentificación biométrica con el que prometieron revolucionar el sector de la seguridad.
Los expertos comentaron que este método, basado en técnicas de reconocimiento de iris, permitiría identificar a cualquier persona a una distancia de hasta 12 metros, aún cuando la misma hubiese cambiado por completo su fisonomía, por ello sería de gran provecho en los controles rutinarios de seguridad, principalmente, así como en cualquier otra transacción que requiriera la autentificación del usuario.
Al poco tiempo, la japonesa Fujitsu introdujo en el mercado asiático el primer teléfono inteligente con sistema de reconocimiento del iris, el Arrows NX F-04G, cuya comercialización estuvo a cargo de la operadora de telefonía móvil NTT Docomo. En la actualidad, terminales como el Galaxy Note 7 de Samsung integran en su interior un lector de iris, adicional al escáner de huellas, que le permite llevar a cabo el desbloqueo del equipo de manera fiable y precisa.




