¿Internet ultraveloz sin fibra óptica?, G.Fast

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Internet se ha convertido hoy en día en una necesidad, más que en un lujo, porque nos permite realizar múltiples acciones, que van desde una operación bancaria hasta una llamada internacional gratuita. Precisamente por ser el espacio donde convergen millones de personas, muchas veces las conexiones suelen ralentizarse, causando  incomodidad y retraso. Sckipio ha prometido solucionar este inconveniente con G.Fast.

Así como otras empresas tecnológicas, el fabricante israelí de chips ha venido trabajando en el desarrollo de una tecnología más avanzada, pero recientemente anunció que su nueva solución G.Fast proveerá internet con velocidades similares a las de la fibra óptica, con la diferencia de que este llegará a través de líneas telefónicas residenciales.

Por el momento, la compañía se ha trazado la meta de ofrecer una velocidad de subida y bajada de 750 megabits por segundo, la cual es unas 50 veces más rápida que la banda ancha que probablemente estés recibiendo ahora mismo en tu casa. ¿Te imaginas lo que eso significa?.

Sin embargo, promete superar esa cifra, ya que la próxima generación de chips que saldrá dentro un año tendrá el doble de capacidad; es decir, 1,5 gigabits por segundo, una velocidad, incluso, más rápida que la que ofrece Google Fiber, infraestructura de red de banda ancha para la conexión a internet experimental basada en la comunicación con fibra óptica, que hasta ahora es de 1.000 megabits por segundo.

Los primeros chips se introdujeron en octubre de 2014. Aunque las demostraciones de G.Fast previamente han mostrado una capacidad de descarga de 750 megabits, las velocidades de subida eran significativamente menores, por eso se dificultaba subir videos en 4K, usar realidad virtual o jugar juegos de video, por ejemplo. Ahora, con esta tecnología, las velocidades de subida y bajada se equiparan.

El G.Fast puede resultar un gran aliado para las empresas telefónicas que proveen el servicio de conexión. El internet común al que se accede por vía DLS puede perder hasta el 90% de su velocidad al momento en que llega al módem, en cambio G.Fast pierde entre el 5 y el 10% durante el mismo viaje. Una diferencia considerable.

Además representa un ahorro: Llevar fibra óptica a un hogar, de acuerdo con Sckipio, puede llegar a costar hasta 100.000 dólares, mientras que la instalación de la red G.Fast que estará en la calle saldría en 70.000 dólares.  Incluso, señalan que llevar este tipo de conexión a una residencia no cuesta nada, ya que la misma se realiza a través de la línea telefónica existente.

De igual modo, las compañías de televisión satelital pueden sacar gran provecho de esta novedosa tecnología. Por algo AT&T ha expresado su interés en desarrollar G.Fast, dado que esta le complementaría el servicio que ofrece con DirecTV. La estadounidense de las telecomunicaciones heredó una gran infraestructura de cables con DirecTV, por tal motivo, no sería difícil o costoso conectar esos cables con su sistema de fibra óptica.

Aunque no se ha anunciado oficialmente la fecha de lanzamiento, en un futuro, DirecTV podría convertirse en un proveedor de televisión e internet gracias a G.Fast, tecnología que en opinión del CEO Sckipio, David Baum, está mejorando la experiencia del usuario con un rendimiento más óptimo, robustez y flexibilidad. La tecnología de Sckipio debutará a finales de este año en Estados Unidos, habrá que esperar para saber si también estará disponible en Europa.