La marca coreana Samsung sigue revolucionando el mundo con sus innovaciones tecnológicas, y estrena en España el servicio de pagos móviles Samsung Pay, con el que se puede cargar cualquier consumo a una tarjeta de crédito, desde una aplicación móvil y sin cobro de comisiones adicionales.
Con la puesta en marcha de este monedero electrónico, España se convierte en el primer país europeo en contar con este servicio, y el cuarto país del mundo, después de Estados Unidos, Corea y China, en utilizarlo, comentó Victor Kim, director global de Samsung Pay.
Kim asegura que España cuenta con un sector bancario con un “apetito importante por la innovación”, y que además es uno de los países del mundo con mayor penetración de smartphones, por eso la compañía lo ha elegido para su instalar su sistema en Europa.
El servicio de pago móvil de Samsung se le adelanta a Android Pay, desarrollado por el gigante tecnológico Google, y a Apple Pay, la aplicación de pagos de la marca de la manzana, cuyo lanzamiento en la nación ibérica está previsto para este año.
A diferencia de sus competidores, Samsung Pay es compatible con cualquier tarjeta y abierto a todas las entidades financieras que lo quieran adoptar. Su éxito dependerá justamente de la capacidad que tengan para convencer al mayor número de socios comerciales y entidades bancarias para que lo asuman.
De acuerdo con lo anunciado por Samsung, el servicio ya funciona con las tarjetas de ImaginBank y CaixaBank, pero dentro de poco tiempo se extenderá a las del Banco Sabadell y Abanca, aunque no se descarta que en las próximas semanas se vayan sumando nuevas entidades.
Los terminales compatibles con esta aplicación son, de momento, los modelos Galaxy S7 y S7 Edge, así como los terminales S6, S6 Edge y S6 Edge+, y el Galaxy A 2016. Sin embargo, la compañía ha anunciado que tiene previsto extender aún más el portafolio.
Para comenzar a usar Samsung Pay, lo primero que hay que hacer es descargar la aplicación y asociar a ella una o varias tarjetas de crédito, que deben ser colocadas frente a la cámara del móvil para que este las escanee y copie los datos. Luego la app emite un código que debe ser ingresado al sistema por el usuario, y el sistema se activa una vez que el banco haya hecho la verificación.
En cuanto a la realización de los pagos, solo hay que abrir la aplicación deslizando un dedo sobre la pantalla, y autentificar el pago mediante la colocación de la huella dactilar, aunque también se puede añadir un código pin, y en el futuro la retina. Después se acerca el móvil al terminal de venta del comercio y se espera hasta que el cargo se haga efectivo. Más sencillo imposible.
Además de NFC, Samsung Pay incorpora la tecnología Magnetic Secure Transmission (MST) que como su nombre indica, permite transmitir de forma magnética la información de pago almacenada en el terminal a los TPV tradicionales de banda magnética. No obstante, en España el servicio solo estará disponible para los TPV inalámbricos (contacless), dada la gran penetración de estos aparatos.




