Barcelona espera convertirse en la primera Dron City

La ciudad Barcelona será la primera metrópoli española que capte talento e industria asociada al desarrollo de drones, o al menos eso es lo que esperan lograr Joaquim Serra, embajador de la Singurality University en Barcelona; Dídac Lee, CEO de Inspirit; Màrius Robles, fundador de Reimagine Food, Albert Rovira, de iPedra Group; José María Borrell, jefe de finanzas de Natura Bissé y Paloma Figueras Dotti, con el proyecto denominado Reimagine Drone.

Joaquim Serra, líder de la iniciativa ha señalado que que a través de esta propuesta, además de ser la actual capital del móvil, Barcelona se convertirá en la primera “Drone City” de Europa. Para ello se plantearan la meta de convertir el antiguo Canódromo Meridiana en un “Dronódromo” donde se puedan realizar carreras de aviones no tripulados, entre otros eventos, de manera que el lugar se convierta en una referencia de la innovación en el sector.

Las áreas de actividad del centro, que empezará a funcionar a partir del mes de septiembre, incluyen el aspecto empresarial, para generar oportunidades de negocios, y el formativo, para desarrollar y pilotar drones. Incubio, quien rige el Canódromo, impulsará junto a Reimagine Drone programas para apoyar a startups que trabajen con esta tecnología.

De igual forma, el “Dronódromo” abarcará el plano del entretenimiento y organizará carreras y exhibiciones de drones, basándose en otras actividades que han tenido gran éxito en países como Estados Unidos o Dubái que, según Serra, darán paso a la primera liga profesional de drones en España y Europa, que podría ser visualizada mediante pantallas de realidad virtual.

El Reimagine Drone, que también cuenta con el apoyo de la corporación Emesa, dispone de un capital de arranque de 70.000 euros, pero todavía está a la espera del permiso que otorga el Ayuntamiento de Barcelona para instalar una red que limite el espacio de vuelo del nuevo “Dronódromo”.

La legislatura española prohíbe que los aviones no tripulados vuelen en una zona urbana o habitada del país que esté a menos de 8 kilómetros de un aeropuerto, o a más de 120 metros de altura, y que pongan en peligro a las personas. Por tal motivo los seis empresarios creadores de la iniciativa planean colocar una malla que cubra toda la zona para evitar posibles riesgos.

De momento, ya se han realizado las respectivas pruebas de simulación virtual en el lugar para determinar, entre otros aspectos, cómo y dónde se colocaría la red. De acuerdo con Serra, los permisos “no serán un problema” porque con estos trabajos no se modificaría la estructura del edificio.

Un estudio de la consultora Price Water House Coopers revela que gracias al incremento del mercado global de los drones, este se ha valorizado en más de 127.000 millones de dólares, crecimiento que se ha visto reflejado en España con el paso de 500 empresas de drones a 1.500 en menos de un año, y que es visto como una oportunidad por Serra y su equipo para el desarrollo de redes eléctricas para medidas de temperaturas, seguridad, emergencias e, incluso para el ámbito agrícola.