Tras el declive de ventas del iPhone, el producto más exitoso de Apple, y la estabilización del iPad, la tableta, la multinacional estadounidense lucha fuertemente para mantenerse en la vanguardia de la innovación, y ahora, silenciosamente apuesta por la fabricación de un coche eléctrico, el Apple Car, del que poco se sabe.
Las sospechas iniciales tendrían sustento en unas declaraciones de Tim Cook, CEO de Apple, quien señaló que “hay algunos cambios significativos en la industria del automóvil en los próximos años con la electrificación y conducción autónoma”. A partir de ahí han surgido muchos rumores, y uno de ellos apunta a que hay una gran movilización de trabajadores en un lugar secreto, cerca de la sede de la empresa, en Cupertino, desarrollando el prototipo.
Sin embargo, recientemente se han tenido más indicios del proyecto, luego que Reuters revelara que la diseñadora y creadora de equipos eléctricos, software y hardware, estaría trabajando para implementar una red fiable de estaciones eléctricas. De acuerdo con la agencia, Apple ha venido intercambiando impresiones con fabricantes de sistemas de carga de coches.
Arun Banskota, presidente de eVgo, empresa especializada en sistemas de carga, ha confirmado el interés de la compañía de la manzana. Además, los fichajes de BMW, así como de Kurt Adelberger, un especialista de Google, dan a pensar lo mismo. Anteriormente habían solicitado los servicios de Johan Jungwirth, director de investigación y desarrollo de Mercedes-Benz, Steve Zadesky de Ford, y Mujeed Ijaz de A123.
Una de las claves para que los coches eléctricos de Apple puedan tener éxito, es justamente el establecimiento de la red de estaciones de carga. Se calcula que en California, por ejemplo, harán falta 20 veces más estaciones que las 8.000 que existen actualmente. La empresa Tesla ya cuenta con más de 600 máquinas de carga, capaces de llenar por completo la batería de sus vehículos en tan solo media hora.
En Cuernavaca, México, también se tendría planeado establecer una de estas súper gasolineras futuristas. La información habría sido confirmada luego de que se filtrara una foto de un garaje de aparcamiento con códigos QR en sus paredes, similares a los que habría tuiteado recientemente el CEO de Tesla, Elon Musk.
Por lo pronto, la empresa Chevrolet, filial de la estadounidense General Motors, ha anunciado que en 2017 sacará al mercado su primer coche eléctrico. Su novedoso modelo, el Bolt EV, ofrece un alcance estimado de más de 200 millas por carga, y funciona con una batería de iones de litio rica en níquel, composición química que aporta mayor resistencia a las altas temperaturas.
El Bolt EV, que se pudo probar durante la feria de tecnología de consumo de Las Vegas, y cuya tecnología, según sus creadores, hace del andar algo más seguro, pretende adelantarse a Tesla Motors con un coche eléctrico aparentemente pequeño y cercano a los modelos utilitarios que usan las familias de Estados Unidos como segundo vehículo del hogar.
El Tesla Model 3, que también se empezará a producir en 2017 y llegará a Europa en 2018 es, hasta el momento, el coche eléctrico que mayores expectativas ha generado. Todavía no se le conocía cuando ya se habían hecho 130.000 reservas. Su precio lo hace más asequible a las masas. Tendrá la posibilidad de llegar casi a 400 kilómetros de autonomía con una sola carga y su batería más básica contará con una capacidad de 75 a 90 kw/h. Apple tendrá que esforzarse para competir en este mercado que apenas comienza.




