GoPro, la compañía estadounidense fabricante de cámaras de alta definición más popular en el mundo por sus aportes a las grabaciones de acción, quiere seguir ganando terreno en este segmento y se abre paso con su nueva propuesta: El Drone Karma.
De acuerdo con lo anunciado en diciembre pasado, se esperaba ver a Karma en el mercado para esta época del año, pero el advenimiento de algunos problemas financieros frenó este lanzamiento. GoPro experimentó una caída de sus ingresos en casi el 50% de sus ganancias durante el primer trimestre del 2016, en comparación con la de principios de 2015.
Ahora, las declaraciones del fundador y presidente ejecutivo de la empresa, Nicholas Woodman, dan a entender que el dispositivo estará en la calle para la temporada comercial de navidad. “Hemos tenido que tomar la difícil decisión de retrasar el Drone Karma, pero la ventaja es que el lanzamiento saldría en las fiestas“, precisó el líder de GoPro.
En ese contexto, el Drone Karma es uno de los gadgets más importantes hasta el momento, que seguramente causará furor durante el 2017, y puede significar una oportunidad importante para la compañía. Bajo el lema: “Si la vida es un sueño, por qué no verla como tal”, la empresa con sede en California promociona su nuevo invento. El material publicitario incluye videos con espectaculares tomas panorámicas captadas en el aire, desde este avión no tripulado.
GoPro no ha adelantado ninguna información acerca de este dron, más allá del video promocional, por tanto, el importe sigue siendo una de las grandes incógnitas. Sin embargo, su principal rival, DJI, ya cuenta con un avión no tripulado de bajo costo, el Phantom 3, que se puede adquirir en Amazon por tan solo 435 euros, lo cual obliga a GoPro a mantener precios competitivos.
Se dice que el avión podría tener un tamaño similar al del DJI Phantom, así como el tiempo de vuelo, que es de 20 a 25 minutos. Además, es poco probable que el Drone Karma tenga una cámara fija sin cardán, como el QuadBox, pero el diseño protegido bien podría ser empleado para el próximo avión no tripulado de esta firma.
Según lo revelado en algunos portales web, GoPro habría tratado de llegar a un acuerdo con DJI para trabajar de manera conjunta en la creación de este drone, pero al parecer, la empresa exigía una parte demasiado grande de los ingresos, y eso hizo que las negociaciones se vieran interrumpidas.
A pesar de los problemas financieros, GoPro no para de trabajar en el desarrollo de nuevos softwares. De hecho, a principios de este año, la compañía adquirió nuevas empresas de edición de vídeo y creó dos aplicaciones para ayudar a los realizadores a perfeccionar sus labores.
La primera, llamada Quik, permite la edición de forma automática mediante el análisis de imágenes para identificar las mejores escenas antes de añadir transiciones y efectos. La segunda, nombrada Splice, es un editor manual que no es tan rápido como Quik, pero ofrece a los editores de cine más control sobre el corte final.




