Todos en algún momento hemos sido víctimas de aquellas personas que, disimuladamente o no, desvían sus miradas hacia nuestros teléfonos móviles para espiar de alguna manera nuestras conversaciones, y aunque ya se han creado varias herramientas para evitar estos desagradables incidentes, que incomodan a unos más que a otros, sale a la luz pública una propuesta innovadora.
Se trata del teléfono fantasma o Ghost Phone, creado por Celal Göger, un turco reparador de teléfonos celulares de la ciudad de Bismil, en la provincia de Diyarbakir, quien asegura haber encontrado otra solución para ocultar la pantalla de los celulares de la vista de los curiosos que abundan en casi todas partes.
La idea de crear este teléfono fantasma llegó a su mente justo cuando viajaba en un bus por Estambul y notó que otras personas intentaban observar con cierta insistencia los mensajes de negocio que escribía en su smartphone. “El teléfono de alguien es una cosa individual, y creo que es increíblemente descortés cuando otras personas miran en él”, argumentó.
A pesar de haber crecido en un pequeño pueblo sin electricidad, Göger ha ido estudiando este tipo de tecnología. “Creo que nací en el lugar equivocado en el momento equivocado. Si yo hubiera nacido en Reino Unido, por ejemplo, creo que habría conseguido mucho más apoyo para avanzar en este proyecto y comenzar la producción en masa de mi invención”, reflexionó.
¿Pero cómo es posible hacer que este teléfono fantasma funcione?, según declaró el especialista al diario Haber Turk, el mecanismo que ha ideado funciona a partir de la instalación de dos chips en el equipo: Uno en la pantalla, que hace que esta se vea completamente en blanco, y otro en unas gafas electrónicas que se conectan al teléfono, y que hacen que la pantalla sea nuevamente visible para el usuario.
La conexión entre el smartphone y los lentes que bloquea la visibilidad, se realizaría mediante la tecnología inalámbrica de Bluetooth. Quienes no usen los lentes inteligentes, podrán observar la pantalla del teléfono encendida, pero sin distinguir nada más. Se presume que el invento estaría basado en las propiedades de polarización que poseen todas las pantallas LCD o de cristal líquido.
Göger ha indicado que en el momento en que terminó su innovación, empezó a hablar con algunas personas al respecto, sin embargo, nadie confió en él. “Pensaron que debía haber algún tipo de trampa o encantamiento, hasta que vieron mi desarrollo, que los dejó totalmente sorprendidos”, afirmó.
El proyecto del teléfono fantasma, al que su inventor ha llamado C.COGER I, y que desarrolló durante unos cuatro meses, está a la espera de una patente y de la respectiva financiación para ser llevado a cabo. Señala que de conseguir patrocinio, agregará al dispositivo un interruptor de encendido y apagado para que el usuario pueda elegir en qué momento accionar la herramienta.




