¿Y si la inteligencia artificial falla? Google lo soluciona

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Mucho se ha avanzado, dentro de distintas áreas, en la implementación de la inteligencia artificial, concepto mencionado por primera vez en 1956 por el informático estadounidense John McCarthy para describir a los dispositivos creados a partir de esta tecnología, que eran capaces de razonar, pensar y actuar como los seres humanos, pero a la par, también han surgido muchas dudas acerca de su funcionamiento.

Más allá de la ciencia ficción cinematográfica, el mayor reto tecnológico de la historia ha acumulado varios logros: Recientemente Facebook anunció que usará una nueva plataforma de inteligencia artificial, llamada Deep Text, para entender el significado y el sentido de todos los textos publicados por los usuarios de esta red social. Asimismo, se ha dicho que el FBI utilizará inteligencia artificial para identificar tatuajes de criminales.

La inteligencia artificial también ha llegado al sector bancario: Ahora el director o los trabajadores de algunas instituciones ya no son los únicos que deciden si un préstamo es concedido o no, gracias a un scoring bancario que, siguiendo determinados parámetros, estipula la confiabilidad de los clientes según la política de riesgo del prestamista.

Pero… ¿qué pasaría si alguna de esas máquinas o sistemas llegaran a perder el control en algún momento?, intentando dar respuesta a esa interrogante, el equipo de Google, en colaboración con el Instituto del Futuro Humano perteneciente a la Universidad de Oxford, está elaborando medidas de precaución para tomar el control de su inteligencia artificial más avanzada, el DeepMind, en caso de que hubiese una emergencia.

Las ideas han sido plasmadas en un ensayo que lleva por nombre Safely Interruptible Agents, el cual describe métodos para construir un “gran botón rojo” que ayudaría a invalidar a cualquier sistema de inteligencia artificial en caso de que sus acciones representen un riesgo. El dispositivo de seguridad que se invente podría ser incrustado a nivel de su software, según informa el portal Mecánica Popular.

De momento, los problemas que pudiesen presentarse serían inmediatos y de orden productivo, dado que los sistemas de inteligencia artificial no han llegado tan lejos como para manejar sistemas críticos para la vida humana.  Bajo esa lógica,  se consideraría como ejemplo, un error ocurrido en los robots de una fábrica que no pueda corregirse por los procedimientos ordinarios, y que ponga en peligro la integridad de la línea de producción.

Sin embargo, como es innegable que con el paso del tiempo el avance tecnológico es cada vez mayor, existe cierta preocupación entre los científicos, y en ese sentido va la advertencia de Nick Bostrom, director del Instituto del Futuro Humano, quien ha dicho que la revolución de las máquinas podría ocurrir de forma inesperada.

En esa misma línea, Elon Musk, fundador la compañía de vehículos eléctricos y baterías Tesla, y la corporación espacial privada SpaceX, entre otras, asegura que las cosas van demasiado rápido, y que por eso no hay que subestimar a la inteligencia artificial, pero a la vez reconoce que hay un punto de inflexión, a partir del cual esta tendrá la capacidad de mejorarse a sí misma.