El futuro ya está aquí, y nada parece detenerlo, o al menos eso es lo que piensa el fabricante de aviones civiles, Airbus, quien anunció que en el año 2017 comenzará a probar sus primeros taxis voladores no tripulados, llamados Skyborne, en los que la compañía está trabajando con el objetivo de aportar soluciones de transporte para las grandes ciudades.
Proyecciones de Airbus esbozan que para el año 2030, el 60% de la población total del planeta se concentrará en las grandes ciudades, lo que se traduce en un 10% más de lo que tenemos hoy en día, aproximadamente, y plantea la necesidad de proponer una opción a los actuales problemas de atascos.
Según informa la página web oficial de la compañía, el proyecto, llamado Vahana y desarrollado por la división de innovación conocida como Airbus A3, la cual está ubicada en Silicon Valley, pretende desarrollar aeronaves autónomas que puedan surcar los cielos de manera sencilla para descongestionar el tráfico, juntando toda la tecnología existente en el mercado con nuevos desarrollos.
Por eso en Airbus creen que la mejor manera de impulsar esta iniciativa es haciendo uso de la misma tecnología robótica que recientemente fue introducida en automóviles, hecho que para Rodin Lyasoff, encargado del proyecto, es uno de los “principales desafíos” que tienen que resolver “lo más pronto posible”.
Los vehículos Skyborne, de acuerdo con los planes de la compañía, serían utilizados por proveedores de servicios de transporte como Uber o Lyft. “Creemos que la demanda mundial de esta categoría de aeronave puede apoyar a las flotas de millones de vehículos en todo el mundo”, precisó Lyasoff.
Agregó que los viajes en estas aeronaves van a poder ser solicitados mediante una aplicación móvil: “En un futuro no muy lejano, vamos a utilizar nuestros teléfonos inteligentes para reservar un taxi volador totalmente automatizado que aterrizará fuera de nuestra puerta de entrada sin ningún piloto”.
La empresa trabaja actualmente en el desarrollo de una tecnología de detección que se suma a las piezas individuales que ya tienen listas, como las baterías, motores y otros elementos de la aeronáutica actual que conformarán a los Skyborne. Con este sistema, que hasta el momento ha sido poco explorado, Airbus pretende evitar que las aeronaves choquen contra edificios o contra otros vehículos voladores durante su desplazamiento.
Aunque los coches autónomos de Google ya cuentan con esta tecnología, todavía hay que esperar algún tiempo para que los taxis voladores Skyborne puedan estar operativos. Sin embargo, Airbus confía que en 10 años pueda tener sus productos en el mercado de transporte urbano. Para el presidente ejecutivo de la empresa, Tom Enders, “no es una locura imaginar que un día nuestras grandes ciudades tendrán carros volando haciendo su camino por el cielo”.
El sistema de aeronaves autónomas sería conocido como ‘CityAirbus’ y el mayor problema que enfrenta hasta este momento, es que no existe una regulación para este tipo de servicios en ninguna parte del mundo, por lo que tendrán que buscar un lugar donde probar sus prototipos. Solo nos resta esperar para conocer con mayor profundidad los detalles.




