El Transit Elevated Bus superó su primera prueba

Las ciudades están trabajando de la mano con la tecnología para facilitar la circulación por sus avenidas y autopistas. El prototipo del Transit Elevated Bus, el novedoso vehículo elevado que se desplaza velozmente sin impedir el paso de coches y motocicletas bajo la cabina de pasajeros, llevó a cabo con éxito su primera prueba de viaje en la ciudad china de Qinhuangdao.

Durante los primeros ensayos, el autobús desarrollado por la empresa Teb tech, llegó a alcanzar los diez kilómetros por hora, pero se espera que una vez que este moderno sistema de transporte esté totalmente operativo, alcance una velocidad máxima de 65 kilómetros por hora.

En las pruebas también se evaluó la capacidad de frenado del vehículo, así como el consumo de energía. Su primer viaje fue gratuito y recorrió solo 300 metros dentro de un circuito de tráfico simulado, a fin de observar las reacciones de los usuarios. Según Bai Zhiming, presidente del consejo de Teb tech, “se espera que el próximo año haya una nueva prueba de larga distancia”.

El autobús futurista, que fue presentado oficialmente el pasado mes de mayo en la Exposición Internacional de Tecnología China, y que en tan solo tres meses ha avanzado enormemente en su desarrollo, tiene capacidad para albergar a unos 300 pasajeros, aproximadamente, y funciona con electricidad.

Sus dimensiones son de 23 metros de largo, por más de 7’5 metros de ancho y 4,8 metros de alto, lo que hace que pueda abarcar varios carriles de una misma carretera.  “La ventaja más grande es que el autobús ahorrará mucho espacio en las calles”, ha declarado Song Youzhou, jefe de ingeniería del proyecto.

Autobus

El sistema de transporte espera ofrecer la misma velocidad y puntualidad que el metro, pero por una quinta parte del precio de cualquier subterráneo. Al avanzar por encima del resto de los vehículos, el Transit Elevated Bus podrá sortear la mayoría de obstáculos, con lo que contribuirá a que las personas puedan avanzar por las autopistas sin tener que enfrentarse a los molestos y cotidianos atascos, comunes en las grandes ciudades.

Pero más allá de ayudar a mejorar el tráfico, un mal que aqueja desde hace varios años al país, el autobús también permitirá reducir la contaminación, que es otro de los grandes problemas que tienen. Esto, además, implica un ahorro anual de hasta 800 toneladas de combustible y la reducción de 2480 toneladas de las emisiones de carbono.

Aunque se trata de un solo vehículo, sus fabricantes estudian la posibilidad de acoplar varios TEB como si fueran vagones de un tren. Por el momento, el autobús del futuro está en período de prueba, pero el ingeniero Song Youzhou ha afirmado que el mismo podría comenzar sus operaciones muy pronto si todo sigue marchando como hasta ahora.

El proyecto del Transit Elevated Bus ha impactado tanto que países como Brasil, Francia, India e Indonesia ya han mostrado su interés en adquirir las licencias respectivas para desarrollar sus propias versiones del bus elevado.