Vehículos sin conductor, lo último de Uber

El avance tecnológico ya no es un planteamiento futurista, ni mucho menos de ciencia ficción. Con la puesta en circulación de sus primeros vehículos sin conductor, Uber nos ha demostrado que, todo aquello que hasta hace poco tiempo parecía imposible, por muy complicado que fuese, hoy puede hacerse realidad gracias al desarrollo alcanzado.

Con apenas un año de haber inaugurado su centro de investigación, que cuenta con el apoyo de especialistas en robótica provenientes de la Universidad Carnegie Mellon, la revolucionaria red on line de taxis que conecta a los pasajeros con los conductores a través de una aplicación móvil, empieza a competir a lo grande con otras compañías, en la carrera por desarrollar la mejor tecnología de vehículos sin conductor.

El coche usado por Uber, un Ford Fusion Hybrid equipado con sensores especiales, está siendo probado en la estadounidense ciudad de Pittsburgh, en el estado de Pennsylvania, donde se encuentra la sede del laboratorio de Uber. El modelo utiliza una batería de iones de litio de 1.4 kWh y su sistema de frenos es regenerativo, es decir, que recupera más del 94% de la energía cinética que se pierde como calor debido a la fricción, y la envía al paquete de baterías, donde es almacenada para su uso posterior.

De acuerdo con la empresa, el coche se encuentra “en los primeros días” de sus esfuerzos de autoconducción, pero las pruebas en el mundo real “van a ser cruciales” para desarrollar la tecnología. Por el momento, las unidades de prueba llevarán a una persona frente al volante, quien tendrá la tarea de recopilar, además de los datos de mapas durante los viajes, toda aquella información que permita mejorar la precisión del sistema de automóviles sin conductor.

Muchos fabricantes de automóviles y desarrolladores de tecnología trabajan en la creación de vehículos sin conductor. El proyecto Google Car, de la ingeniosa Alphabet, es uno de los que más ha avanzado. A comienzos de este mes, el gigante estadounidense de internet anunció que le había hecho un pedido de cien minivans al fabricante italiano Fiat, especialmente adaptadas para utilizar esta tecnología.

Lyft, otro servicio estadounidense de traslados en coches con chofer que, al igual que Uber, se solicita por medio de una aplicación móvil, así como Ford y Volvo, revelaron a finales de abril que habían fundado la Coalición de Condución Autónoma para Calles Más Seguras, con la intención de promover la circulación de vehículos autónomos en Estados Unidos.

En Uber están convencidos de que en el futuro, “esta tecnología significará menos congestión vial, transporte más asequible y accesible, y menor pérdida de vidas humanas en accidentes de tráfico”. Estas metas son el núcleo de su misión para que este tipo de transporte llegue a ser “tan confiable como el agua corriente, en todas partes y para todos”.

Aunque la compañía, que opera en 68 países, no ha revelado cuánto dinero ha invertido en su programa de investigación de automóviles sin conductor, se dice que ha recaudado más de10 mil millones de dólares entre los inversionistas, que incluyen a Goldman Sachs, TPG y Alphabet, lo cual la convierte en la empresa “startup” mejor financiada del mundo. Todo apunta a que el proyecto marchará bien. El único inconveniente, más allá de la posible suplantación del oficio de taxista, es que si viajas solo no tendrás un interlocutor para conversar mientras se realiza el traslado.