Volkswagen apuesta por la electrificación de sus coches

El fabricante de automóviles Volkswagen ha decidido lanzar 30 modelos de vehículos eléctricos al mercado en los próximos diez años, propuesta que genera muchas expectativas, ya que se trata de un sector en el que, hasta este momento, la empresa con sede en Wolfsburgo no había tenido gran participación.

La intención es que de aquí al 2025 estos coches representen entre el 20 y el 25% del volumen de sus ventas, que variará entre 2 y 3 millones de unidades. El plan, que implicará inversiones por más de 10.000 millones de euros, se financiará parcialmente con la reducción de costos en la marca.

En el primer trimestre del año, el Grupo Volkswagen obtuvo un beneficio neto de 2.365 millones, un 19,3% menos que en el mismo periodo del año pasado. La cifra de negocio del primer trimestre se situó en los 50.964 millones de euros, lo que supone una caída del 3,4%. Las ventas cayeron un 1,2%, hasta los 2,57 millones de vehículos.Con esta iniciativa pretenden mejorar esos números.

En su primer discurso público como CEO de la compañía alemana, Matthias Müller, indicó que este es el “mayor cambio de procesos en la historia de la compañía”. Anunció que, para lograr la meta, se enfocarán en corregir las fallas cometidas en el pasado. “Para ser líderes en la industria automotriz tendremos que, más allá del serio tropiezo con el asunto del diésel, aprender de nuestros errores”, expresó.

Asimismo, la compañía espera implementar una cultura corporativa abierta y “arraigada en la integridad”, así como “orientada a la creación de valor”. La idea es adaptarse a los cambios que demanda actualmente la industria automotriz, y superar la crisis originada por la manipulación de valores de sus modelos de automóviles.

Aunque haga un poco de ruido, la propuesta no representa un cambio drástico en la dirección que la compañía ha  tomado desde 2015 cuando Müller asumió su liderazgo. A partir de ese momento, el empresario ha apostado por la electrificación y las nuevas soluciones de movilidad.

En ese sentido, Volkswagen ha invertido unos 300 millones de dólares para desarrollar Gett, una red de transporte privado, tipo taxi, que conecta a los pasajeros con los conductores a través de un software de aplicación móvil, con la que pretenden competir con Uber.

Con Gett también habría la posibilidad de establecer alianzas estratégicas para crear vehículos de conducción autónoma, que contarían con tecnología desarrollada por la propia compañía, para licenciarla a otros fabricantes a finales de esta misma década.

Volkswagen, incluso, tendría pensado desarrollar su propia tecnología de baterías eléctricas para estos coches, que por ahora no fabrican. Sin embargo, diversos expertos consideran que la empresa alemana cuenta con una desventaja comparativa frente a las compañías japonesas o coreanas ya especializadas y con gran experiencia en estos productos.

En el futuro, agregó Müller, Volkswagen podrá ofrecer a sus clientes, además de vehículos fascinantes, servicios financieros adaptados a la demanda, y soluciones de movilidad inteligente. “Vamos a ser líderes en tecnología y el modelo a seguir en lo que respecta a medioambiente y seguridad”, puntualizó.

Convertirse en un “campeón global” dentro del negocio de vehículos comerciales, que ahora incluye a Scania, MAN y a la división Volkswagen Vehículos Comerciales, es el objetivo estratégico para los próximos años del fabricante de coches europeo.