Exoesqueleto de Hyundai emula a Iron Man

La ciencia ficción que vemos en el cine, o en la literatura, se acerca cada vez más a la vida real. Inspirada en Iron Man, conocido personaje de las historietas de Marvel Comics, la empresa Hyundai ha creado un exoesqueleto que es capaz de proporcionar a la persona que lo utilice, la misma fuerza de un superhéroe. Los exoesqueletos robóticos son estructuras que sostienen al cuerpo desde afuera, a diferencia del esqueleto humano, que da soporte al cuerpo desde adentro.

El innovador traje robot servirá para prestar apoyo a personas con cualquier tipo de discapacidad, o de edad avanzada con problemas con movilidad. Además permitirá transportar cargas pesadas, incrementando la productividad y disminuyendo el número de accidentes laborales en las industrias. Asimismo, facilitará la vida de los trabajadores que tienen que subir una gran cantidad de escaleras en su desempeño.

Esta versión de exoesqueleto no es la primera ni la única de Hyundai: El año pasado dio a conocer un modelo similar, el H-LEX, con el que el que se quería prestar asistencia a personas con movilidad reducida. Pero todo apunta a que  este nuevo proyecto es una evolución más ambiciosa de ese modelo. Al parecer, la compañía coreana quiere destacarse en ese ámbito, por ello se esfuerza en crear equipos cada vez más perfectos y, haciendo alusión al significado de su nombre en coreano, apunta hacia la modernidad.

Apostando al desarrollo de la industria manufacturera, varias empresas han venido trabajando con exoesqueletos. Una subsidiaria de Panasonic creó el PowerLoader, que puede levantar un total de 100 kilos y caminar a 8 kilómetros por hora. En tanto, la japonesa Cyberdyne ideó un singular brazo auxiliar híbrido para levantar peso o realizar trabajos de rescate.

El sector militar también se ha beneficiado de esta tecnología. La estadounidense Raytheon ha desarrollado para el ejército norteamericano el XOS 2, que aumenta la fuerza, agilidad y capacidad de resistencia de sus portadores, mientras que Lockheed Martin tiene el HULC, un exoesqueleto hidráulico diseñado para que el soldado que lo utilice pueda llevar cargas de alrededor de 90 kg.

En cuanto a los usos médicos, dispositivos como el ReWalk, creado por la compañía israelí Argo Medical Technologies, se comercializan para ayudar a las personas con discapacidad en los miembros inferiores a caminar en posición vertical usando muletas. Cyberdyne y EKSO Bionics ofrecen equipos similares. En tanto, la empresa suiza Hocoma ofrece el Lokomat, unos pantalones robóticos diseñados por su equipo para ayudar a caminar a los pacientes que han sufrido accidentes cerebrovasculares. Investigadores holandeses siguen esa misma ruta.

Aunque en la actualidad sepamos de los exoesqueletos con mayor frecuencia gracias al avance tecnológico que hemos logrado, estos son casi tan antiguos como el Planeta, y tienen su esencia en la naturaleza. De hecho, animales como los saltamontes, los cangrejos, las cucarachas y las langostas, disponen de exoesqueletos que les proporcionan apoyo al cuerpo y protección contra los depredadores. Dice un viejo refrán que la naturaleza es sabia, y la experiencia así lo ha demostrado, ahora la robótica parece basarse en ese postulado para alcanzar un nivel de desarrollo mucho más elevado.